29 diciembre 2006

A mi edad


los 5 años..aprendí que a los pececitos dorados no les gustaba la gelatina.

A los 9... aprendí que mi profesora solo me preguntaba cuando yo no sabía la respuesta.

A los 10...aprendí que era posible estar enamorado de cuatro chicas al mismo tiempo.

A los 12...aprendí que, si tenia problemas en la escuela, los tenía más grandes en casa.

A los 13...aprendí que, cuando mi cuarto quedaba del modo que yo quería, mi madre me mandaba a ordenarlo.

A los 15... aprendí que no debía descargar mis frustraciones en mi hermano menor, porque mi padre tenía frustraciones mayores y la mano más pesada.

A los 20... aprendí que los grandes problemas siempre empiezan pequeños
A los 25... aprendí que nunca debía elogiar la comida de mi madre cuando estaba comiendo algo preparado por mi mujer.

A los 27... aprendí que el titulo obtenido no era la meta soñada.

A los 28... aprendí que se puede hacer, en un instante, algo que te va a hacer doler la cabeza la vida entera.

A los 30... aprendí que cuando mi mujer y yo teníamos una noche sin chicos, pasábamos la mayor parte del tiempo hablando de ellos

A los 33... aprendí que a las mujeres les gusta recibir flores, especialmente sin ningún motivo.

A los 34... aprendí que no se cometen muchos errores con la boca cerrada.

A los 38... aprendí que, siempre que estoy viajando, quisiera estar en casa; y siempre que estoy en casa me gustaría estar viajando.

A los 39... aprendí que puedes saber que tu esposa te ama cuando quedan dos croquetas y elige la menor.

A los 42... aprendí que, si estás llevando una vida sin fracasos, no estas corriendo los suficientes riesgos.

A los 44... aprendí que puedes hacer a alguien disfrutar el día con solo enviarle una pequeña postal.

A los 47... aprendí que niños y abuelos son aliados naturales.

A los 55... aprendí que es absolutamente imposible tomar vacaciones sin engordar cinco kilos.

A los 63, aprendí que es razonable disfrutar del éxito, pero que no se debe confiar demasiado en el.

También a los 63...aprendí que no puedo cambiar lo que pasó, pero puedo dejarlo atrás.

A los 64... aprendí que la mayoría de las cosas por las cuales me he preocupado nunca suceden.

A los 67..aprendí que si esperas a jubilarte para disfrutar de la vida, esperaste demasiado tiempo.

A los 71...aprendí que nunca se debe ir a la cama sin resolver una pelea.

A los 72... aprendí que, si las cosas van mal, yo no tengo por qué ir con ellas.

A los 76.. aprendí que envejecer es importante.

A los 91... aprendí que amé menos de lo que hubiera debido

A los 92... aprendí que todavía tengo mucho para aprender.

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