07 marzo 2007

ORACION DE UNA MADRE


Dame señor un hijo que sea lo suficientemente
fuerte y audaz para vencerse a sí mismo
cuando tiene miedo,
Un hijo que sea orgulloso y flexible en la derrota,
humilde y magnánimo en la victoria.

Dame un hijo que no doble la espalda
cuando debe alzar la cabeza,
un hijo que sepa conocerte
y conocerse a sí mismo.

Condúcelo, te ruego, no por un camino cómodo,
sino por el sendero áspero,
y deja que allí aprenda
a luchar y a sentir compasión por el que es débil.

Dame un hijo fuerte de corazón,
que tenga ideales nobles;
un hijo que se domine a si mismo
y que avance hacia el futuro
antes de querer dominar a los demás.

Después de haberle dado todo esto,
dale el sentido del buen humor,
de tal forma que siempre sea un hombre serio,
pero que nunca se tome a si mismo
demasiado en serio.

Dale humanidad para que pueda recordar
siempre la simplicidad de quien es grande,
la imparcialidad del verdadero sabio,
La suavidad de quien es verdaderamente fuerte.


...ENTONCES YO, SU MADRE,

OSARE MURMURAR:

"NO HE VIVIDO EN VANO"...

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