EL SENDERO

Si me ves cansada fuera del sendero,
ya casi sin fuerzas para hacer camino,
y sintiendo que la vida es dura,
porque ya no puedo, porque ya no sigo,
ven a recordarme como es un comienzo,
ven a desafiarme con tu desafío.
Vuélveme al impulso, llévame a mí misma.
Yo sabré entonces encender mi lámpara en el tiempo oscuro,
y volveré a ser fuego desde brasas quietas,
y regresaré a mi andar peregrino.
Vuelve a susurrarme aquella consigna del primer paso
para un principio y muéstrame la garra que se necesita
para levantarse desde lo caído.
Si ves que no puedo ver más espacios que el de los abismos,
trae a mi memoria que también hay puentes,
que también hay alas que no hemos visto,
y que armados de fe y de bravura,
seremos siempre guerreros de la vida plena,
y todo nos guía hacia nuestro sitio,
que un primer paso, y que un nuevo empeño,
nos lleva a la forma de no ser vencidos.
Que el árbol se dobla, se agita,
estremece, deshoja y retoña,
pero queda erguido.
Si me ves cansada fuera del sendero,
solitaria y triste, quebrada y herida,
siéntate a mi lado, tómame las manos,
entra por mis ojos hasta mi escondrijo...


2 comentarios:
me encanta como escribes
te lo he dicho 20 veces!
besos!
waoooooo
te pasaste!!
i luvv ittt
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